Elena Era una Mujer del Distrito Federal, cargaba en ella una sumisión, su cara lo reflejaba, un oscuro pasado arrastraba, sus ojos de tintes tristes, su cara era bella, su tez blanca y suave, su cabello negro, largo y descuidado, su busto firme, sus piernas eran duras y torneadas, bonitas a pesar de las cicatrices que tenia, vestigios de los maltratos de sus padres, cada una guardaba en ella recuerdos de dolor contenidas de ofensas y lagrimas, pasajes de los cuales jamas huirá. Ella es una mezcla de inocencia con ignorancia. Los golpes de la vida han hecho de su autoestima una lata comprimida, no se siente digna de nada, obedece sin importarle sus propios intereses con tal de satisfacer aquel que se lo pida. Su vestimenta era de lo mas sencilla, blusa color carne como tejida a mano, minifalda untada de color blanca con manchas negras y zapatillas de charol, cualquiera podría decir que que atrevida, pero Elena no lo piensa así, Elena es inconsciente de los instintos que despierta en los hombres con esas pocas prendas, además que para esa época su vestir se aceptaba y mas cuando deja ver su sex-appeal. Y como va a vestir diferente si es casi todo lo que posee en su "closet". Era fuerte pero proyectaba ser delicada y eso la hacia mas atractiva. Elena era una niña de 16 años, que cualquier hombre mayor quisiera poseer, es como esa fruta que el hombre quiere comer y palpar el paraíso al hacerlo, aun consciente de que le depara la expulsión y su destino al Infierno. Pero fuera de eso, era una niña sin familia, desdichada dentro de ella, pero que no se detenía a ser feliz en el presente, un pequeño rasgo de sonrisa iluminaba todo su ser y te contagiaba, porque esos momentos eran escasos, era humilde de posición y de espíritu… de Elena ya no se sabe nada.Elena
domingo
Suscribirse a:
Comentarios de la entrada (Atom)

No hay comentarios.:
Publicar un comentario