De niño (y sigo hablando en pretérito, no creo en Santa Clos pero sigo
creyendo que soy un niño) me daba pena cuando le preguntaba a niños de mi edad… ¿qué
harán de navidad?
Y ellos contestaban, indiferentes… - Nada
Era raro, porque en contraste conmigo la navidad era
sinónimo de pasarla bien con la familia completa, de arreglarte, estrenar y
sobre todo recibir juguetes.
Esta vez no abra pino, no abra cena, no abra intercambio de
regalos, esta vez será intercambio de… soberbia, orgullo, egoísmo, odio,
enojo y maldición a larga distancia.
Quizás no sabemos pero la vida nos esta pidiendo un
sacrificio humano, para poder estar en paz, por separado.
Necesito un instructivo de cómo tratar a mi familia, ya no
se a quien hablar y a donde entrar.
Es una tristeza lo que se le a hecho, y se siente feo ver fotografías de los pinos de los demás llenos de regalos. Como quiera yo sigo
deseando una… Feliz Navidad.
¡Ah! y ahora que recuerdo el año pasado le pedimos a Dios seguir estando juntos como en esa Navidad y Año Nuevo. Creo que Dios no nos escucho o nos fallo o nosotros fallamos.
No hay comentarios.:
Publicar un comentario