viernes

Quiero que me maten


Hay mucha violencia en las calles, hay balazos, hay gente muerta tirada, hay gente secuestrada, hay gente herida, hay gente extorsionada. Haya afuera es un infierno. Me entristece y no me deja vivir.
Hay mucha violencia en mi casa, hay gritos, hay gente negativa, hay gente frustrada, hay gente egoísta, hay engaños. También es un infierno.
Me entristece mas, y tampoco me deja vivir.
Hay mucha violencia en mi mente, hay desesperación, hay mas frustración, hay pereza,  hay tristeza, hay temor, hay delicadeza, hay un anhelo inalcanzable y también hay un cariño del cual no es correspondido. También es un infierno.
Me entristece mas y quiero que me maten, para que ya termine este ultimo infierno, con el cual llevo mas tiempo.
Quiero que me maten, en la calle; al salir de casa para que descanse mi mente.

Ya estoy hasta la madre, de sacrificar cosas y nadie se de cuenta de ello. A mi lado soy juzgado, disque aconsejado. Pero nadie se da cuenta que estoy sacrificando mi futuro por lo que mas quiero, que es mi familia, pero es mi misma familia la que menos se da cuenta. Nunca seré papá y eso es lo mas lamentable, porque me gustan los niños. Pero no puedo ser papá no me lo permito, por el sacrificio que hago. Nadie sabe que la pereza es mi depresión y esta convertida en miedo. Son tinieblas del día a día. “Sal y esfuérzate, con el tiempo triunfaras”, esas son mamadas, las cosas son así… “Quédate aquí sacrifícate, frustrate, aguanta los putazos, no por eso esperes que te lo reconozcan, si no todo lo contrario, (es parte de lo mismo, de aguantar los putazos).

A días de mis 35, y le sigo pidiendo lo mismo a Dios, a Jesús, y a la Virgen.
Del primero no se cuando cumple, y creo ya si en verdad exista. Del segundo entre alegría pero últimamente tristeza los 24 de Diciembre, de la tercera me eriza la fé de las rodillas de la gente y termina por darme alegría, los 12 de Diciembre.
Desde niño ore por ser un hombre de bien, ore por llegar a ser un buen padre, ore por mi familia.
Ni soy un buen hombre, ni mucho menos, soy papá y ni mi familia me entiende.
Por eso ya no voy a misa.

Estoy aquí, y no es por dinero (no tengo dinero), ni por comodidad (estaría mas cómodo lejos de aquí), ni por felicidad (soy infeliz). Estoy aquí porque quiero a mi familia, y sobre todo a mis padres, los cuales les cuido la espalda y muchas veces del que debería de ser mi compañero de guardia, mi disque hermano. Que me ve mas como un enemigo y no tiene mas que odio hacia mi.

Ya no quiero ser la carga para nadie y menos cargar con culpas, quiero que me maten porque no tengo el valor de hacerlo yo, y al morir que me quemen a la chingada y arrójenme al mar y si es posible olvídense de mi, de que estuve aquí escribiendo esto.

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